Episodio 1: We’ve Only Just Begun / Festival Frecuencia Libre 2026
Nota: espero disfrutes tu lectura, este texto está lleno de referencias y ligas ocultas. Quizás te lleven a otra dimensión sonora o a un lugar mágico dentro de esta misma página. No te dé miedo hacer clic. Click if you dare, I promise you’ll like it.
Bienvenidos, soy Irma Lux (música pop & rock). Esta última semana he estado reflexionando mucho sobre todo lo que ha pasado este año para llegar al día de hoy. Este proyecto, este universo, es mi lugar para convertir todo lo que duele… en algo que me ayude a sacudir los huesos. Irma Lúx es música para atravesar el caos bailando.
My spidey senses are tingling, and they… tingle? en la dirección de fotolog (sitio web de moda en el 2004-2005: como instagram pero más texto y no había app para celular). Entonces, a partir de hoy, nos vamos a ver por aquí dos veces por semana:
Primero, los Playlist Tuesdays, donde les voy a compartir playlists que llevo aaaaaaaaños curando (desde mi iPod ) y esto con varios propósitos:
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- get in touch with my feelings
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- actualizar esas playlists con joyitas nuevas que me encuentre por ahí
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- reencontrarme con la música
Hay de todo en cuanto a géneros y todo está organizado por emociones: desde una playlist llamada “aaaaargh” – (para cuando estas emp*t@d@), hasta una llamada “feel good magic” (para cuando andas atm).
Y segundo, los Alchemy Thursdays, donde les voy a dar un update semanal de todas las locuras que he vivido, historias, proceso de composición, behind the scenes y aprendizajes (muy importante los aprendizajes). Para arrancar, un pequeño resumen de cómo llegamos hasta aquí.
Beauty in the breakdown // Darme permiso
A finales del 2025 y principios de este 2026, tomé una decisión: me di permiso. Me di permiso de por fin terminar algunas canciones que se estaban empolvando en libretas y proyectos de Logic.
Todo comenzó cuando me fui a la Ciudad de México a tomar un taller de composición en el Centro Quid con Joselo Rangel (Café Tacvba) y Álvaro Abitia (un shoutout enorme a Jorge por compartirme ese video, por cierto).
Ese taller fue exactamente lo que necesitaba en el momento en que lo necesitaba. Pasaron muchas cosas mágicas ahí. Desde el minuto uno, Joselo tocó una canción que acababa de escribir el día anterior. La letra hablaba justamente de dejar de limitarte, de dejar de detenerte por ideas o cosas que otras personas te metieron en la cabeza. Chills. Era el sentimiento exacto que yo traía atorado y no dudo de que varios del grupo sintieron lo mismo.
Tuvimos dos días súper padres. Estar con el grupo se sentía como estar con gente que ya conocía desde hace mucho tiempo. Todos en algún momento nos pusimos vulnerables, compartimos cosas que todavía estaban en proceso y realmente todos participamos, lo cual estuvo increíble porque pudimos escuchar todo de todos. Había una variedad loquísima de edades, estilos, géneros, instrumentos… hasta ahorita se me pone chinita la piel de pensarlo.
Y ahora déjenme platicarles algo que realmente no he contado. Fue tanto el impacto de este taller en mí que, literalmente saliendo del Centro Quid (que luego les platicaré más de ese lugar), empecé a caminar hacia el hotel donde me estaba quedando. Llego a un parque que está como a una cuadra, y empiezo a llorar. A caminar llorando. Creo que ese fue el momento exacto en el que sentí el golpe y dije: “Sí, ya me dale”.
De ahí, nos quedamos con tantas ganas de volver a vernos que Yue decidió organizarnos y armar un festival. Con el festival a la vuelta de la esquina, me dije a mí misma: “Es ahora o nunca, mis caballeros, ¡al ataque!”.
A mil por hora
Regresé a Monterrey con una misión autoimpuesta: estar lista para ese festival el 19 de julio. Pero para mí, “estar lista” implicaba una locura. Significaba que en dos meses (mayo y junio) tenía que pasar de no tener un perfil para este proyecto en plataformas, a tener canciones en Spotify, un press kit, un rider técnico, redes sociales para el proyecto y preparar al menos cinco canciones para tocarlas en vivo. El tiempo estaba cardíaco.
Fue en medio de ese pánico cuando tuve uno de esos momentos de vulnerabilidad necesarios y pensé: “¿Sabes qué? No tengo que hacer esto sola”. Trabajar con alguien más podía traer la perspectiva que me faltaba.
Y como el universo es raro y exacto, me salió un video de Mollet Music hablando de su proceso de producción. A Cristian Mollet lo conocí por amigos en común hace como 10 años, pero cada quien tomó su rumbo. Luego, en 2024, fui a la Ciudad de México a ver a Plastilina Mosh y, ¡oh sorpresa!, Cristian estaba tocando el bajo con ellos y con lo que escuché, me acuerdo de haber pensado algo como “daaaaaaaamn, alguien ha estado en chinga”. Así que, al ver su video y sabiendo que teníamos gustos similares, decidí mandarle un mensaje.
Tuvimos una videollamada, le compartí mis maquetas, le expliqué la prisa que traía y me entré al estudio. Ahí terminamos de darle forma a “Sexy is a Vibe“ y “Corazón a mil por hora“ (y otras dos rolas que siguen en el horno). Si les soy honesta, el resultado me voló la cabeza. El bajo eléctrico que Cristian le metió a las canciones le dio una vida que no me esperaba.
Fun fact (de ahora en adelante FF… no confundirse con Foo Fighters): si me ven cantando Sexy is a Vibe en vivo, seguro me van a escuchar tarareando el bajo antes de entrar con la voz, porque me sirve de guía. Así de bueno quedó. (Nota rápida: Si alguien necesita un productor que entienda de bajos pesados y buenas vibras, vayan a Mollet Music).
Logramos la meta. Sexy is a Vibe salió el 3 de julio y Corazón a Mil por Hora salió el 19 de julio, exactamente el mismo día del festival.
Una semana y media después del primer lanzamiento, yo ya estaba volando de regreso a CDMX con mi amiga Diana. Estábamos tan emocionadas que armamos unas goodie bags para regalar en el festival. Les pusimos stickers brillosas de Sexy is a Vibe, lentes oscuros, morados y rosas, en forma de corazón, y un llaverito que te podía tocar de disco ball, de mariposa o de unicornio.
(A los afortunados que les tocó una… ¡cuéntenme aquí abajo qué llavero les salió!)
Tuvimos una videollamada, le compartí mis maquetas, le expliqué la prisa que traía y me entré al estudio. Ahí terminamos de darle forma a “Sexy is a Vibe“ y “Corazón a mil por hora“ (y otras dos rolas que siguen en el horno). Si les soy honesta, el resultado me voló la cabeza. El bajo eléctrico que Cristian le metió a las canciones le dio una vida que no me esperaba.
Fun fact (de ahora en adelante FF… no confundirse con Foo Fighters): si me ven cantando Sexy is a Vibe en vivo, seguro me van a escuchar tarareando el bajo antes de entrar con la voz, porque me sirve de guía. Así de bueno quedó. (Nota rápida: Si alguien necesita un productor que entienda de bajos pesados y buenas vibras, vayan a Mollet Music).
Logramos la meta. Sexy is a Vibe salió el 3 de julio y Corazón a Mil por Hora salió el 19 de julio, exactamente el mismo día del festival.
Una semana y media después del primer lanzamiento, yo ya estaba volando de regreso a CDMX con mi amiga Diana. Estábamos tan emocionadas que armamos unas goodie bags para regalar en el festival. Les pusimos stickers brillosas de Sexy is a Vibe, lentes oscuros, morados y rosas, en forma de corazón, y un llaverito que te podía tocar de disco ball, de mariposa o de unicornio.
(A los afortunados que les tocó una… ¡cuéntenme aquí abajo qué llavero les salió!)
FESTIVAL FRECUENCIA LIBRE
El festival estuvo irreal. Fue hermoso volver a ver a todos los que estuvieron en el taller de marzo y ser testigo de la evolución que tuvieron en tan pocos meses. Además, tuve el gustazo de conocer a otras artistas increíbles que no estuvieron en el taller pero que coincidieron ahí, como América Silva y MC Headey.
Real talk: hay muchísimo talento allá afuera. En este festival hubo boleros, rock, pop, música latina, hip hop… you want it, we’ve got it. Les dejo aquí abajo las ligas a sus proyectos y algunas fotos de ese día. Dense la oportunidad de escuchar algo nuevo.












Regreso a Monterrey y visita a Montebelo
Terminó el festival, la adrenalina bajó de golpe y regresé a Monterrey con la idea de ponerme al día con mis pendientes y, la verdad, descansar. El universo estuvo de acuerdo con la parte de “descansar” porque me dio un bicho en la panza terrible que me obligó a pausar.
Pero el cuerpo se recupera, así que en cuanto pude levantarme, me fui a grabar una sesión en vivo a Musical Montebelo. Grabamos versiones acústicas de Sexy is a Vibe, Corazón a mil por hora, y un cover de “No Rain” de Blind Melon… nadie vio esa venir, ¿verdad? jajaja.
También, en medio de todo este caos bonito, tuve una entrevista con Rey Decibel donde platicamos de todo el proyecto y de lo que hay detrás de las canciones. Se las dejo aquí por si se la perdieron:
Tarea de la buena
Antes de que Cristian se fuera de gira con Plastilina Mosh por los siguientes dos meses (agosto y septiembre), regresé a Mollet Music. Revisitamos dos canciones nuevas, terminé la letra, e hice cosas en el estudio que no sabía que podía hacer. Luego les cuento más a detalle cuando salgan esas canciones, pero… está quedando bieeen padre.
Y, como siempre, Marissa me encargó tarea. Pero este es exactamente el tipo de tarea que sí quiero hacer.
Entonces, ¿qué tarea tengo? Quiero hacer muchas cosas, desde pulir algunas canciones, terminar el video oficial para Sexy is a Vibe y Corazón a mil por hora, buscar venues para seguir tocando en vivo, ensayar con banda, colaborar con más personas. Quiero tomar fotos, seguir con mis clases de canto y preparar un par de sorpresas divertidas para este sitio web.
Aquí nunca paramos, nunca paramos.
Por cierto, si alguien que lee esto y ha llegado hasta este punto tiene la curiosidad, les dejo aquí un demo secreto que pueden escuchar aquí:
Es todo por hoy. A los que llegaron hasta aquí, se los agradezco infinitamente. Espero que tengan una semana hermosa, lean esto cuando lo lean, y un año todavía mejor.
xoxo, Irma Lúx
